Nos duele ver cómo un espacio que ha sido refugio espiritual, memoria viva y patrimonio de todos fue violentado.
Nos duele constatar que, en medio de una legítima exigencia de justicia, se haya respondido con destrucción.
Nos duele, sobre todo, que la ley no haya sido capaz de prevenirlo.
El pasado 8 de marzo, durante una jornada de protesta, templos históricos, con cientos de años de antigüedad —que pertenecen a toda la Nación— fueron dañados gravemente. Puertas centenarias incendiadas. Cruces derribadas. Muros marcados. Ventanas destruidas. Arte sacro afectado. Espacios de fe y memoria vulnerados.
No son solo piedras. No son solo objetos. Son símbolos vivos de identidad, historia y comunidad.
Son lugares donde miles de personas encuentran consuelo, esperanza y sentido.
Y hoy, esos espacios han sido heridos.
Reconocemos con claridad:
El derecho a manifestarse es legítimo.
El clamor por justicia es necesario.
Pero ninguna causa se fortalece destruyendo lo que es de todos.
Ninguna lucha se dignifica en la violencia.
Por eso, hoy te pedimos tu apoyo para firmar esta campaña y alzar juntos la voz con firmeza, con respeto para pedir a las autoridades federales que garanticen la libertad de culto en San Luis Potosí.
Exigimos:
• Estado de derecho real, no discursivo
Que las autoridades garanticen seguridad efectiva en toda manifestación, protegiendo tanto a las personas como a los bienes de la Nación.
• Protección del patrimonio de todos
Que nunca más un templo, un monumento o un espacio histórico quede desprotegido ante actos de vandalismo.
• Libertad de culto garantizada
Que ninguna persona vea limitado su derecho a practicar su fe por falta de condiciones de seguridad.
Este no es un mensaje de confrontación. Es un llamado a la conciencia colectiva.
México no necesita más división. San Luis Potosí no necesita más heridas.
Necesitamos reconocernos unos a otros en nuestra dignidad. Respetarnos en nuestras diferencias. Y defender juntos lo que es de todos.
La paz no se construye destruyendo.
La justicia no se alcanza sin legalidad.
La libertad no puede existir sin respeto.
Hoy no firmamos solo un documento. Firmamos un compromiso con nuestro presente y nuestro futuro.
Por la paz.
Por la justicia.
Por el respeto.
Por la libertad de culto.
San Luis Potosí merece vivir en orden, en paz y en unidad.
Te invito a firmar esta campaña para exigir a las autoridades federales que se garantice la libertad de culto en San Luis Potosí.
Queremos unidad y no violencia
Rocío Bárcena Molina
Subsecretaria de Desarrollo Democrático, Participación Social y Asuntos Religiosos
Le escribo con mucho dolor por nuestra tierra, por San Luis Potosí.
Nos duele ver cómo un espacio que ha sido refugio espiritual, memoria viva y patrimonio de todos fue violentado.
El pasado domingo 8 de marzo, durante la movilización feminista, templos históricos —que pertenecen a toda la Nación— fueron dañados gravemente. Puertas centenarias incendiadas. Cruces derribadas. Muros marcados. Ventanas destruidas. Arte sacro afectado. Espacios de fe y memoria vulnerados.
La Parroquia del Sagrario fue objeto de severos daños en su estructura y ornamentación. El portón de la Capilla de Nuestra Señora de Loreto, de por lo menos 400 años de antigüedad, fue incendiado; asimismo, la puerta del Templo de la Compañía fue vandalizada.
Nos duele constatar que, en medio de una legítima exigencia de justicia, se haya respondido con destrucción.
Es por ello que le pido se adopten medidas preventivas para garantizar la libertad de culto en San Luis Potosí.
Este no es un mensaje de confrontación.
Es un llamado a la conciencia colectiva.
México no necesita más división.
San Luis Potosí no necesita más heridas.
Necesitamos reconocernos unos a otros en nuestra dignidad.
Respetarnos en nuestras diferencias.
Y defender juntos lo que es de todos.
Atentamente